Los pequeños pueden encontrar el laberinto del aeropuerto un poco agotador para navegar. Traiga un cochecito, aunque sus hijos tengan tres o cuatro años. Es útil para colgar las maletas y para aligerar el peso sobre los hombros. Sus pequeños podrán dormir en el cochecito mientras esperan la hora de su vuelo. Y tiene derecho a llevarlos a bordo. Después, los empleados de la aerolínea se lo devolverán tan pronto como baje del avión, lo cual es muy conveniente.